La reciente temporada vacacional de verano en Quintana Roo no cumplió con las expectativas de ocupación para las empresas arrendadoras de vehículos, quienes reportaron una ocupación de entre el 60 y 70 por ciento, según señaló Alma Elena Reynoso Zambrano, presidenta de la Asociación de Arrendadoras de Quintana Roo. Este porcentaje es considerablemente inferior al estimado de 90 a 100 por ciento que se esperaba para este periodo.

Impacto del Mundial de Fútbol en la demanda

Reynoso Zambrano identificó que la baja en la demanda estuvo posiblemente vinculada a la concentración de turistas hacia las sedes del Mundial de Fútbol que recientemente concluyó en México, Estados Unidos y Canadá. No obstante, aseguró que las empresas del sector ya se están preparando para la siguiente temporada alta, prevista para diciembre, con el objetivo de mejorar la ocupación y mantener la calidad en el servicio ofrecido.

Estrategias durante la temporada baja

Con el inicio de la temporada baja, las empresas de arrendamiento implementan una planificación anual que les permite manejar los meses de menor actividad sin afectar significativamente sus operaciones. Durante este tiempo, se llevan a cabo tareas de mantenimiento mecánico, de carrocería, pintura y actualización de los sistemas de seguridad de las unidades.

Quintana Roo alberga actualmente la flota de vehículos de renta más grande del país, con alrededor de 25 mil unidades, destacándose que cuatro de cada diez autos rentados en México son en esta región. Cancún es el principal mercado para este sector a nivel nacional.

A pesar de los desafíos, Reynoso Zambrano descartó la posibilidad de cierres de empresas durante los meses con menor demanda, señalando que la mayoría de las arrendadoras forman parte de cadenas nacionales e internacionales que cuentan con mecanismos para sostener su operación. Además, destacó que el robo de vehículos de arrendamiento ha disminuido significativamente, gracias al endurecimiento de las sanciones para este delito, lo que ha reducido las pérdidas a menos del promedio de un robo diario registrado anteriormente.